domingo, 6 de noviembre de 2011

El culto a la libertad


¿Qué es lo que se valora sobre todas las cosas en nuestra cultura actual?  Ciertamente no es Dios, aunque así debiera serlo.  Ni siquiera es el amor, identifíquese eso con Él o no.  Es la libertad.

Valoramos una supuesta libertad de nuestras naciones de yugos extranjeros, aunque ahora las dominaciones son muy pocas veces militares, sino principalmente financieras y comerciales.  En las constituciones de éstas encontramos plasmados derechos como la libertad de religión, la de expresión, la de movimiento y la de asociación, entre muchos otros más específicos.  Todo esto, aunque imperfecto o simulado en ocasiones, es algo precioso sobre todo cuando lo comparamos con la situación de otros pueblos en los que la gente está muy restringida en sus libertades, muy vigilada y en los que incluso corre peligro su vida.  Otra situación que nos puede aterrar es perder nuestra libertad por estar en prisión.

Así pues, la libertad es definitivamente un valor que debemos valorar muchísimo y cuidar de él.  Dentro de lo que Dios quiere para nosotros, es algo también muy importante.  Palabra de Jehová que vino a Jeremías después que Sedequías hizo pacto con todo el pueblo en Jerusalén, para promulgarles libertad, Jeremías 34.8 RV95  Jesús nos dijo:  «El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos ... Lucas 4.18 RV95

La libertad de Dios


Ésta no es absoluta sino relativa a Él.  Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos. Salmos 119.45 RV95  Es una muy grande, amplia y bella libertad pero con límites, que son los establecidos por su voluntad.  Una figura bíblica popular es que somos como ovejas que somos libres de deambular dentro de un redil, que es bello, amplio y pleno.  Jehová es mi pastor, nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Salmos 23.1 RV95  Donde también estamos protegidos por Nuestro Señor Jesús. »Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Juan 10.11-12 RV95

La libertad a ultranza


Sin embargo, esa no es la libertad que se promueve en nuestra cultura.  Hay una declaración de Aleister Crawley (1875–1947), inglés de tremenda influencia en la cultura actual que fue ocultista, fundador de la filosofía religiosa Thelema (voluntad) y hasta satánico, que resume el último ideal buscado aunque no siempre admitido:  "Haz lo que quieras, eso es el todo de la ley" (expresado cínicamente en términos con connotaciones bíblicas).  Una libertad idílica para muchos es poder hacer todo lo que quisiéramos, como quisiéramos, cuando quisiéramos, cuanto quisiéramos, con quien quisiéramos y por la razón que quisiéramos.  Que no hubiera quien nos restringiera en lo más mínimo, que no nos molestara ni juzgara, y que no hubiera ni consecuencias negativas ni castigos, sólo placeres y satisfacciones.

Para ello es muy conveniente creer que no hay un Dios como en el que nosotros creemos, o que si lo hubiere, o no hace nada, o es tan absurdamente bonachón que nos pasará todo.  Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien. Salmos 14.1 RV95  También es muy conveniente desdeñar su Palabra para que todos esos molestos e incómodos mandamientos no nos estorben.  ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas. Salmos 2.1-3 RV95  Precisamente por ello, hay un movimiento muy fuerte de secularización que no se detiene en la separación de la iglesia y el estado, la cual es incluso conveniente pues ninguna de estas partes funciona bien en nuestras manos, sino que en aras de una malentendida tolerancia (tema que bien merecerá una entrada posterior), muchos grupos ateos o agnósticos buscan eliminar fundamentos de nuestra sociedad que aún persisten y que vienen de nuestras raíces cristianas.  Ejemplos de esto son el aumento de los abortos, la cada vez mayor proliferación de pornografía en todas partes (no sólo revistas, sino televisión y anuncios o carteleras), y la redefinición de lo que es un matrimonio o una familia, por sólo mencionar algunos relevantes.  No nos extrañe que luego vengan más "avances" como la eliminación de límites de edad en las relaciones sexuales.  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2a Pedro 2.1 RV60


Un muy popular y apreciado símbolo de esta libertad es el levantado por los francmasones en la bahía de Nueva York (esto se puede corroborar en la placa metálica de dedicación en su base), la llamada Estatua de la Libertad.  Dados los fundamentos esotéricos y ocultistas de la masonería, no es de extrañar que este monumento tiene la semblanza de la diosa asiria o babilónica Istar, asociada principalmente a la sexualidad, y equiparable a Astarté, Venus, Afrodita, Cibeles o Diana, que fueron caracterizadas como crueles e impredecibles.  Podemos pensar que se trata simplemente de una majestuosa y bella obra de arte con un noble significado, tal como se supone que sea.  En todo caso, quienes estuvieron detrás de ésta, los que cargan con un bagaje de esoterismo y ocultismo, los que no creen en el Dios de la Biblia, también impulsan ese creciente culto a idolatrar a la libertad sobre todas las cosas.

La verdad nos hará libres


Busquemos pues la verdadera libertad en su Palabra, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8.32 RV95  Porque El Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2a Corintios 3.17 RV95  Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres. Juan 8.36 RV95  Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gálatas 5.1 RV95  Pues la esclavitud no está ni en sus mandamientos ni en su voluntad, sino en el pecado que nos atrapa (ver entrada ¿Porqué caemos en la trampa del mono?).  No confundamos libertad con libertinaje, pues Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. 1a Corintios 10.23 RV60  Actuad como personas libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. 1a Pedro 2.16 RV95

José, diversos profetas, Pablo y los apóstoles, sufrieron prisiones perdiendo su libertad porque sabían lo que realmente era lo más importante.  Así que no nos confundamos con los valores de ese culto, aunque no explícito, sí implícito en nuestra cultura, y pongamos a Dios sobre todas las cosas para poder recibir sus bendiciones.

Los saluda como siempre su amigo el Biblioguero.

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