domingo, 15 de octubre de 2017

Qué dice la Biblia sobre los agnósticos


Hoy día, cada vez más personas se definen como "agnósticos", término que, de manera simple, define a las personas que no creen en ninguna religión pero que no se consideran ateos.

No hay estadísticas exactas del tamaño de la población agnóstica, pero considerada como la porción mayor del grupo de los que no están afiliados a ninguna religión (que también incluye a los ateos), dentro de la demografía de creencias religiosas, son la tercera más grande después del Cristianismo y del Islam; y además, está en un franco crecimiento (Pew Research Center).  Así que conocer qué dice la Biblia sobre los agnósticos es un tema, sin duda importante, que revisaremos a continuación.  Y ya que no todos lo tienen bien claro, ni siquiera quienes se identifican así, empecemos entendiendo más a fondo ...

Qué es un agnóstico

El término fue acuñado por el biólogo inglés Thomas Henry Huxley en 1869, y la palabra significa "sin conocimiento" en griego antiguo.  Podemos definir a un agnóstico como quien tiene la creencia de que es muy difícil o hasta imposible saber, por medio de la razón, con suficiente certeza algo acerca de Dios (o seres equivalentes a su entender), desde su existencia o no existencia, o algo acerca de temas como la creación del universo en un ámbito metafísico y, por ende, prefiere no adoptar ninguna religión.  Así pues, esta creencia se caracteriza por un estado de duda; por lo que el agnóstico puede no creer en Dios pero no descarta la posibilidad de hacerlo, e incluso está abierto a conocer argumentos para ello.  Hay que agregar que esa falta de conocimiento ('agnosis'), además de traducirse como una carencia de certezas, también puede manifestarse en una falta de interés en tenerlas.  Veremos más adelante que debemos distinguir algunos tipos de agnósticos, pero antes veamos ...

Qué NO es un agnóstico



Aunque un agnóstico puede referirse como alguien que no tiene una religión, tal descripción puede ser muy general que se presta a algunas confusiones con otras formas de pensar o denominaciones similares, las cuales aclaro a continuación:  Un agnóstico NO ES UN ATEO; aunque un ateo tampoco tiene una religión 'per se', éste tiene la convicción absoluta de que Dios no existe, ni tampoco ningunos otros, así como ninguna esfera metafísica.  NO ES UN DEÍSTA, los cuales tampoco se identifican con alguna religión, pero no dudan en la existencia de un dios creador, aunque no crean en mucho más que eso (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?).  Y, NO ES UN GNÓSTICO, cuya denominación suena muy parecida, pero define a quienes siguen creencias esotéricas y/o heréticas muy diferentes, con raíces pre-cristianas (egipcias, babilonias, griegas, judías, etc.), que distorsionan la creencia en Dios y en Jesucristo (ver entrada El Canon de la Biblia y los Libros Apócrifos - Parte 2).

Ya que quienes se identifican como agnósticos forman un grupo enorme, decíamos que veríamos algunos tipos de ellos, empezando con los ...

Agnósticos duros


Éstos, aunque siguen teniendo la duda de que Dios exista o no (u otros dioses), tienen la certeza de que es imposible saberlo en forma objetiva tanto para ellos como para cualquier persona.  Así pues, creen que ésta es una duda que para la humanidad será permanente y que cualquier conocimiento que se pretenda tener de Él, es meramente subjetivo.  Esta posición es muy cercana al ateísmo en el sentido de que no acepte la existencia de nada que no pueda probarse "científicamente".  En algunos casos, hay quienes se identifican engañosamente como "agnósticos", porque hacerlo como "ateos" les parece demasiado extremo.

Al respecto, debemos decir que no debe ser nuestra intención combatir a la ciencia y a sus indudables beneficios; sin embargo, también debemos reconocer que hay preguntas muy importantes que ésta no puede responder:  ¿Cómo se creó el universo?, ¿de dónde venimos?, ¿para qué vivimos?, ¿cómo debemos vivir?, ¿hay algo después de la muerte?, ¿somos los únicos seres pensantes?, etc.  Este es un tema tanto interesante como demasiado amplio para elaborar sobre él en esta entrada, por lo que, para una discusión más amplia, los refiero a la entrada El dilema de la fe vs. la razón y la serie de entradas Creación o Evolución.

En todo caso ... Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento despliega la destreza de sus manos. Día tras día no cesan de hablar; noche tras noche lo dan a conocer. Hablan sin sonidos ni palabras; su voz jamás se oye. Sin embargo, su mensaje se ha difundido por toda la tierra y sus palabras, por todo el mundo. Salmos 19.1-4 NTV  Es decir, basta con abrir bien los ojos para apreciar y admirar la inmensidad, complejidad, perfección y belleza de la creación, para entender que Alguien tiene que estar detrás de todo eso, y que por ende es absurdo creer que todo es producto de la nada y del azar (ver entrada Dios no es necesario, según Stephen Hawking).  Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios. Romanos 1.20 NTV (énfasis mío)

Por lo que quienes tienen esta posición, NO TIENEN EXCUSA.

Agnósticos abiertos

Éstos son lo que tienen más dudas, no sólo de la existencia de Dios, sino también de que haya respuestas a ello o no.  Por un lado, esta incertidumbre puede serles muy perniciosa si se quedan atrapados en ella, y más aún si llega a ser una excusa para permanecer en una falsa comodidad de no tomar una decisión, de no tener convicciones que les podrían incomodar.  Dios repudia esa actitud. »Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro!; pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca! Apocalipsis 3.15-16 NTV

NO SEAN TIBIOS, no se acostumbren a no definirse.

Por otro lado, ¡qué bueno si esa incertidumbre tiene una genuina apertura a conocer una respuesta!  Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla. Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. Esas personas no deberían esperar nada del Señor; su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen. Santiago 1.5-8 NTV

NO SEAN INESTABLES, hay que superar un estado que debe ser sólo temporal pero que sólo Dios los puede ayudar para ello.

Agnósticos apáticos

Y éstos no están seguros de nada, simplemente porque no les importa ni la existencia de Dios ni su consecuente influencia en sus vidas.  Esta actitud de despreocupación está siendo cada vez más común, especialmente en la llamada generación de los 'millenials', y que llevada al extremo de desinteresarse de Dios puede tener su raíz en que las personas se centran cada vez más en sí mismas.  Dios amó al mundo de tal manera que nos ofrece la salvación por medio de Jesucristo (cf. Juan 3.16), ... pero derramará su ira y enojo sobre los que viven para sí mismos, los que se niegan a obedecer la verdad y, en cambio, viven entregados a la maldad. Romanos 2.8 NTV  Pues, donde hay envidias y ambiciones egoístas, también habrá desorden y toda clase de maldad. Santiago 3.16 NTV

El consejo es ver más allá de sí mismos, mucho más allá, ... busquen, y encontrarán ... Mateo 7.7b NVI, BUSQUEN A DIOS PUES LO ENCONTRARÁN.

¿Porqué hay más agnósticos?

Vimos algunas causas como la idealización de la ciencia como única fuente de la verdad; un estancamiento en dudas que no se pueden o quieren superar; la comodidad de no tomar decisiones ni tener convicciones que podrían incomodarnos; una despreocupación excesiva; y una tendencia a centrarse demasiado en uno mismo.

Pero hay otras causas importantes, algunas de ellas son:


1) La gran diversidad de creencias, viejas y nuevas (ver entrada El rechazo a lo religioso - Parte 1), que abruman y confunden con tantas opciones para escoger; a lo que los agnósticos pueden optar por no tomarse la molestia de averiguar si alguna tiene las respuestas que necesitan.

2) El relativismo imperante en el que "cada quien tiene su verdad y es tan respetable como cualquier otra" (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta); esto, aparejado con el punto anterior, lleva a una falsa conclusión de que todas las religiones son igualmente válidas, por lo que no tiene caso decidirse por alguna.  Incluso hay agnósticos que creen que serlo les confiere una posición superior a todos los demás, pues los coloca encima de sus diferencias.

3) El ataque al Cristianismo.  Éste es un fenómeno muy amplio y complejo, y por el momento sólo diremos que es una mezcla de muchas cosas, entre ellas:  Animadversión por guerras e injusticias hechas en su nombre; acusaciones legítimas por conductas o comportamientos reprobables de quienes se identifican como cristianos; decepción o malas experiencias de iglesias que predican incorrectamente al cristianismo (en una forma ritualista, legalista, hipócrita, vacía, etc.); o el otro lado de la moneda, "no soportar la sana doctrina" (cf. 2a Timoteo 4.3), que causa rechazo a iglesias que predican correctamente al cristianismo, porque se predica que no todo es válido y haya normas que seguir que incomodan; y la manipulación de muchos medios de comunicación (TV, películas, medios sociales, noticieros, etc.) que caricaturizan al cristiano como estúpido, retrógrada e intolerante.

Conclusión


Tal vez podríamos decir que casi todos hemos sido agnósticos de alguna forma y en alguna etapa de nuestras vidas, pues no nos identificábamos con ninguna creencia y tuvimos demasiadas dudas para creer realmente en algo.  Viéndolo de esa manera, el ser agnóstico puede ser un estado natural en el que mucha gente ha estado.

Sin embargo, como criaturas de Dios, Él quiere que lo conozcamos, ser un Padre para nosotros y darnos sus bendiciones.  Para ello, no podemos contentarnos en quedarnos atorados en un estado de indefinición pensando que Él de todos modos nos bendecirá porque es muy bueno (y eso si existe según diría un agnóstico).  De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad. Hebreos 11.6 NTV

Amigo lector, si eres agnóstico, por favor no sigas siéndolo.

Tu amigo, el Biblioguero.

_

sábado, 7 de octubre de 2017

Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 2


En la entrada anterior acerca de lo (Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 1), revisamos el enfoque más conocido y aceptado que nos dice que debemos abstenernos de juzgar a los demás; lo cual, de sobra conocido, está más que bien fundamentado en la Biblia.  Sin embargo, como también lo mencionamos en esa entrada, tal enfoque "puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados".

Además, veíamos que "la vida cotidiana nos lleva a que, en el trato con múltiples personas, debamos evaluar con quién tratamos, con quién tratan personas que nos importan (familia, amigos, gente de trabajo, etc.), formarnos opiniones de ellas y, si es necesario, comunicarlas."  En otras palabras, nos vemos obligados a hacer y a emitir juicios, esto es, a juzgar.

Al estudiar la Biblia, encontraremos que trata un mismo tema en varias partes en ella, por lo que no conviene limitarse a uno o unos cuantos pasajes, pues eso nos da a menudo una visión incompleta de lo que ella nos dice.  Así que terminemos de ver qué dice la Biblia sobre juzgar para tener un panorama completo.

Juzguemos para AYUDAR

Para empezar, volvamos con el pasaje de Mateo 7 que revisamos en la entrada anterior y veamos cómo termina, pues omití a propósito esa parte.  ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Mateo 7.5 RVC  Vemos que si no nos auto-examinamos primero podemos ser unos ciegos e hipócritas que pretendiéramos ser capaces de ayudar a alguien cuando nosotros mismos pudiéramos necesitar aún más ayuda.  AYUDAR es un propósito válido para opinar sobre alguien y decírselo, lo cual no implica que lo estemos atacando, humillando o criticando (por supuesto, estamos hablando de una intención genuina y no hipócrita; y siempre será importante tener la dirección de Dios para que esto sea realmente así).  Dicho eso, volviendo a esta parábola, si viéramos que no tenemos una "viga" en nuestro ojo, el pasaje dice que podremos proceder a ayudar a otro a sacar la "paja" del suyo.  ¿Cómo?  Pues siguiendo el contexto del pasaje, juzgando; en otras palabras, evaluando, discerniendo, opinando, y al final, aconsejando o actuando en consecuencia para AYUDAR.

Sin embargo, incluso con la mejor de las intenciones, puede haber "ayuda" que realmente no lo sea.  ¡Qué bueno que queramos ayudar ...

... pero no caigamos en CHISMES!



Me gustó mucho una definición sobre chisme que nos ayudará mucho para tener en cuenta cuando sea necesario emitir juicios.  Si consideramos que lo más criticable no es tanto que nos formemos juicios, sino emitirlos; pues mientras éstos permanezcan en nuestras cabezas, por lo menos nuestros juicios no corren el riesgo de ser tan dañinos o ser criticados.  Así que revisemos esta definición:

Chisme
= Comunicación a quienes son ajenos a un problema o a su solución

Se dice de chisme que es esparcir mentiras, y lo es; pero según esta definición también puede ser comunicar cosas que sean ciertas, pues si no se hace a quienes REALMENTE tengan un involucramiento con el asunto del que hablemos, estamos siendo chismosos.  Siempre tengamos en mente que ... Las palabras que decimos con nuestra lengua son como el fuego. Nuestra lengua tiene mucho poder para hacer el mal. Santiago 3.6a TLA

Juzguemos para EVITAR PROBLEMAS


Otra aplicación de auto-examinarnos puede ser para ayudarnos a nosotros mismos.  Es muy posible que nos encontremos en conflictos, incluso de índole legal, en los que creemos tener la razón; pero si aplicásemos con detenimiento el pasaje siguiente, podríamos encontrar que no la tenemos, o por lo menos, no en la medida que creemos.  »¿Por qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? Si alguien te demanda y vas con él a presentarte a la autoridad, procura llegar a un acuerdo mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias, y los guardias te meterán en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.» Lucas 12.57-59 DHH (énfasis mío)

Así que si hemos de juzgar por nosotros mismos lo que es justo, entonces ...

Juzguemos CON JUSTICIA
(no por las apariencias)

No juzguen por las apariencias; juzguen con justicia. Juan 7.24 NVI  ¿Cuántas veces nos ha pasado que vemos, oímos o nos enteramos de algo, e inmediatamente nos dejamos llevar por lo que esa primera impresión nos hizo sentir?  Podemos llenarnos de rabia, frustración, tristeza o, por el contrario, de alegría, simpatía o compasión.  Sin embargo, luego nos enteramos de más detalles y, para nuestra sorpresa, podemos cambiar completamente de opinión.  Incluso nosotros mismos podemos ser las víctimas u objetos de un juicio superficial.  Seamos como quien ... »No juzgará por las apariencias, ni se guiará por los rumores, pues su alegría será obedecer a Dios. Defenderá a los pobres y hará justicia a los indefensos. Isaías 11:3-4a TLA

¿Cómo hacerlo?


Ustedes juzgan según los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie; pero si juzgo, mi juicio está de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envió juzga conmigo. Juan 8.15-16 DHH  Jesús nos dice que si hemos de juzgar, lo hagamos de acuerdo con la verdad, la cual nos transmite en su Palabra (cf. Juan 17.17); no con criterios humanos, que son susceptibles de ser afectados por nuestro pecado, falta de sabiduría e ignorancia de circunstancias importantes.

LA CLAVE ES BUSCAR LA GUÍA DE DIOS, pues en algo en lo que Dios prefiere que no haga si no he de hacerlo bien, debo pensar que ... Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo según Dios me indica. Por lo tanto, mi juicio es justo, porque llevo a cabo la voluntad del que me envió y no la mía. Juan 5.30 NTV  Y si así pensaba Nuestro Señor Jesús, con más razón lo debemos hacer nosotros para asegurar que nuestros juicios sean justos, haciéndolos según nos lo indica en su Palabra y así seguir su voluntad.

Conclusión:  Es absurdo nunca juzgar

Reiteramos la importancia de conocer más ampliamente la Biblia para entender lo que ésta nos dice desde diferentes ángulos.  Así que la próxima vez que alguien te diga que juzgar es malo y que no tienes derecho a opinar sobre la vida de nadie, recuerda muy bien cómo no debes hacerlo y la razón de ello; pero también cómo sí puedes y para qué.

Y para terminar, ¿porqué decíamos que no juzgar "puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados"?  Porque ahora, en la cultura actual en que vivimos, con una filosofía relativista (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta) en la que se promueven formas de comportamiento perniciosas y pervertidas, para los individuos y la sociedad, se pretenden acallar las voces que evidencian eso con lo que dice la Biblia sobre no juzgar.  Por supuesto, esto se hace en forma hipócrita, pues casi todos los que esgrimen esa exhortación, ni conocen la Biblia ni les interesa seguir lo que dice.  ¡Por supuesto que podemos y debemos emitir nuestros juicios sobre eso!

¿No sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar asuntos tan pequeños? ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? Si, pues, tenéis pleitos sobre asuntos de esta vida, ¿por qué ponéis, para juzgar, a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo. Pues qué, ¿no hay entre vosotros ni uno solo que sea sabio para poder juzgar entre sus hermanos? 1a Corintios 6.2-5 RV95

Los saluda su amigo el Biblioguero.

-

sábado, 6 de mayo de 2017

Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 1


"¡No me juzgues!", "¡no juzgues a los demás!", e incluso "¡no te juzgues a ti mismo!".  Todas son variaciones de lo que hoy, más que nunca, se considera como una norma de comportamiento a seguir, esencial hasta el grado de que llega a ser una exigencia o un mandamiento (de ahí los signos de exclamación).  Sin duda, podemos ver las bondades de ello; pero también puede llevarse demasiado lejos con fines equivocados.  Opiniones sobre esto hay todas las que quieran, por ello, según la vocación de este blog, veamos qué dice la Biblia sobre esto.

¿Qué debemos entender por juzgar?

Podemos decir que casi todos lo sabemos.  En Google encontramos que "juzgar" significa:  Deliberar, quien tiene autoridad para ello, acerca de la culpabilidad de alguno, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente. Valorar, formar juicio u opinión sobre algo o alguien.  Así que vemos que, básicamente, tiene 2 alcances diferentes:  Uno de tipo jurídico, muy grave y que llega a declarar un veredicto de culpable o inocente, o darle la razón a una parte o a otra.  Y otro que supone una valoración para formar una mera opinión.

En la Biblia nos enfocaremos en el Nuevo Testamento, ya que ahí está la raíz de y la respuesta a esta controversia.  Veremos que la palabra base empleada en el griego antiguo es muy interesante, es κρίνω ('krinete').  Su significado incluye lo visto anteriormente; pero también significa primordialmente separar o seleccionar; así como aprobar o preferir; y hasta gobernar y mandar.  La palabra afín "crisis" (κρίσις - 'krisis'), significa principalmente separación, causada por una decisión o un juicio.  Otra palabra afín es "criterio" (κριτήρια - 'criteria'), el cual es un recurso para emitir un juicio.

Es claro que no tenemos problema con cómo se entiende y entendía este término.  Ya que la mayoría de nosotros no tenemos potestad de deliberar una sentencia en un juicio legal, podemos coincidir que la acepción de "juzgar" que más nos interesa es la que trata de valorar o evaluar, formarnos una opinión y, en última instancia, emitirla si es necesario.  Y el objeto obvio de ese juicio, en lo que respecta a esta entrada, son personas.

No juzguen


»No juzguen, para que no sean juzgados. Mateo 7.1 RVC  Este versículo es tan popular que mucha gente no creyente lo conoce.  Son palabras de Jesús dichas en el Sermón del Monte.  ¿Porqué dijo eso Jesús?  Él mismo lo explicó:  Porque con el juicio con que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, serán medidos. ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no miras la viga que está en tu propio ojo? ¿Cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes una viga en el tuyo? Mateo 7.2-4 RVC  Jesús nos advierte, como lo hace en muchas otras instancias, que Dios (y específicamente Él mismo) tomará en cuenta la justicia o injusticia, dureza o misericordia, que empleemos con los demás (la vara con la que midamos).  Conociendo nuestra naturaleza humana caída, sabe que demasiadas veces tenderemos a la injusticia y a la dureza y, en ese caso, sería mejor que optáramos por no juzgar.

También nos previene a que nos auto-examinemos primero, pues muy posiblemente nos encontremos en una situación similar a la que estemos juzgando (i.e. calificando); en cuyo caso no tenemos autoridad moral para hacerlo.  Por tanto tú, que juzgas a otros, no tienes excusa, no importa quién seas, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, porque haces las mismas cosas que hacen ellos. Romanos 2.1 RVC  De esta enseñanza se deriva el conocido dicho de que cuando señalamos con nuestro dedo índice, hay otros 3 dedos de esa mano que apuntan hacia nosotros mismos.

Ser compasivos


En el Evangelio de Lucas, donde se repite esta enseñanza, está precedida por el pasaje que nos pide amar hasta a nuestros enemigos, el cual concluye con este llamado:  Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo. Lucas 6.36 RVC  En ese evangelio, el pasaje que estamos revisando dice:  »No juzguen, y no serán juzgados. No condenen, y no serán condenados. Perdonen, y serán perdonados. Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos.» Lucas 6.37-38 RVC  Observamos los temas de la compasión y la misericordia.  Así como Dios es compasivo con nosotros, ofreciéndonos su misericordia a través del pago que Jesús hace por nuestros pecados, que implican su perdón y, por lo tanto, el no ser condenados; también nos pide que seamos congruentes con ello, siendo compasivos en nuestros juicios, perdonando y no condenando, y generosos en nuestro amor, todo lo cual nos dice que nos será retribuido.

No menospreciar

En otras ocasiones, la intención de juzgar/opinar busca ponernos encima de los demás, considerando que lo que hacemos o en lo que creemos nos hace superiores; logrando no sólo el desagrado hacia nosotros, sino que si además nos ostentáramos como cristianos, la gente podría alejarse de Dios por vernos como personas petulantes e hipócritas.  Por tanto, dejemos de juzgarnos unos a otros. Más bien, propónganse no poner tropiezos ni obstáculos al hermano. Romanos 14.13 NVI  El contexto de este pasaje de Romanos trata sobre diferentes prácticas que unos y otros hermanos en la fe tenían, siendo unas verdaderamente superiores a las de otros en un sentido doctrinal.  No obstante, Pablo no quiso que la gente se perdiera en disputas secundarias ante la importancia de seguir a Dios, por lo que era mejor dejar los juicios de lado.  Y aunque este pasaje habla sobre diferencias entre hermanos en la fe, no con no creyentes, con nadie debemos caer en la petulancia, ... Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, ... Romanos 12.3b NVI

No hablar mal

Y otra razón para no juzgar, es en el sentido de no hablar mal, no murmurar o no pasárnosla criticando a los demás; y mucho menos llegando a erigirnos en jueces que salvan o condenan.  Hermanos, no hablen mal unos de otros. El que habla mal de su hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y si juzgas a la ley, te haces juez de ella en vez de obedecerla. Solamente hay uno que ha dado la ley y al mismo tiempo es Juez, y es aquel que puede salvar o condenar; tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? Santiago 4.11-12 DHH  Este pasaje también está dirigido a las relaciones entre hermanos en la fe, pero también lo podemos aplicar en otras relaciones.

Conclusión

Hasta aquí, tenemos claro que no debemos juzgar a los demás; es decir, evaluarlos, formarnos opiniones sobre ellos y emitirlas (decírselas a ellos o a terceros).  Por lo menos, vemos que no debemos hacerlo mientras no sea un juicio justo y misericordioso; mientras no hagamos un previo auto-examen y corrijamos lo que esté mal de nuestra parte; mientras sea con fines de sentirnos superiores; y mientras sea para hablar mal de los demás.

Por otro lado, sin caer en justificar opiniones gratuitas que nadie nos pide ni necesita, ni el gustado deporte del chisme, la vida cotidiana nos lleva a que, en el trato con múltiples personas, debamos evaluar con quién tratamos, con quién tratan personas que nos importan (familia, amigos, gente de trabajo, etc.), formarnos opiniones de ellas y, si es necesario, comunicarlas.

Así que el tema no termina aquí, la Biblia es muy amplia y muy rica, y daremos respuesta a ésta y otras cuestiones en la siguiente entrada (Qué dice la Biblia sobre juzgar - Parte 2).

Los saluda su amigo el Biblioguero.

-

sábado, 4 de junio de 2016

¿Debemos los cristianos ser tolerantes? - Parte 2

) concluimos que los cristianos sí somos (o debemos ser) intolerantes "por cuanto no reconocemos, ni aceptamos (en cuanto a acoger, no ha prohibir), ni alentamos que se crea que:  1) Todas las religiones son válidas.  2) Otros libros, además de la Biblia, revelen directamente la verdad de Dios.  Con todo lo que ello implica."

Esta respuesta nos muestra sólo una cara de la moneda que, aunque muy importante, quedándonos nada más con ella, tanto presenta una imagen incompleta de cómo debiéramos ser los cristianos, como que nos da una pauta que nos puede llevar más allá de la intolerancia, hacia el odio (ver espectro Tolerancia/Intolerancia en la entrada anterior), como desarrollaremos más adelante.

Así que respondamos la pregunta que es el tema de esta entrada, refiriéndonos a cómo debiéramos comportarnos según nuestra fe cristiana, sustentándonos en lo que la Biblia nos dice sobre esto.

¿Debemos ser tolerantes?  ¿Cómo?

Dios declaró:  «Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí? Jeremías 32.27 NVI ... y como tal, puede destruir a todos los que no lo honren.  Pero no lo hace ... »Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. Juan 3.16-17 RV60  Jesús nos mostró en su vida el ejemplo supremo de humildad y amor a los demás.  Él, lejos de gloriarse en su superioridad moral, convivió con los que se juzgaban como lo peor de la sociedad, lo cual causó espanto entre los religiosos de entonces.  Cuando los maestros de la ley religiosa, que eran fariseos, lo vieron comer con los cobradores de impuestos y otros pecadores, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué come con semejante escoria?». Marcos 2.16 NTV  Como vemos, Jesús fue más allá de la tolerancia, al amor por la gente rechazada, sin importarle que lo atacaran y rechazaran a él también por ello.

Jesús tratando con misericordia a una mujer adúltera, lo que los fariseos veían como inaceptable

En otra ocasión, ... Envió mensajeros por delante a una aldea de Samaria para que se hicieran los preparativos para su llegada, pero los habitantes de la aldea no recibieron a Jesús ... Cuando Santiago y Juan vieron eso, le dijeron a Jesús: «Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que los consuma?». Entonces Jesús se volvió a ellos y los reprendió. Así que siguieron de largo hacia otro pueblo. Lucas 9.52-56 NTV  En este caso, Jesús mostró tolerancia tanto al permitir ser rechazado por un pueblo despreciado por los judíos pues los veían como herejes que se desviaron de su fe, como al reprender a sus discípulos por su falta de misericordia (cf. Lucas 6.36).  Y en esta misma línea Pablo instruyó:  No ofendan a los judíos ni a los gentiles ni a la iglesia de Dios. 1a Corintios 10.32 NTV


Así pues, podemos concluir que debemos SER TOLERANTES en nuestros tratos en general con los demás, con quienes no compartan nuestra fe y en el sentido de que ni debemos ni podemos imponerles nuestras creencias.  Jesús nos dio la pauta de presentar las buenas nuevas, que es con amor y misericordia, no con odio y violencia.  (Nota:  Hay quienes no entienden la diferencia entre imponer y presentar, y suponen que el hacer proselitismo implica imponer, cuando imponer conlleva un acto de coerción; y también desconocen que en el Cristianismo, toda decisión genuina sólo puede ser voluntaria y verdadera, si fuese forzada y sin convicción no tiene ninguna validez).

Y ya sea que seamos intolerantes o aún como tolerantes, sI lo fuésemos equivocadamente en forma condescendiente, respondámonos esta pregunta:

¿Somos superiores a los demás?


Es uno de los reclamos que muchos tienen de los cristianos (ver tema 10 en entrada anterior ¿Somos intolerantes los cristianos? - (Parte 1)).  Para estar bien ubicados, recordemos lo que Pablo les dijo a los corintios.  No se dejen engañar. Ustedes bien saben que los que hacen lo malo no participarán en el reino de Dios. Me refiero a los que tienen relaciones sexuales prohibidas, a los que adoran a los ídolos, a los que son infieles en el matrimonio, a los afeminados, a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, a los ladrones, a los que siempre quieren más de lo que tienen, a los borrachos, a los que hablan mal de los demás, y a los tramposos. Ninguno de ellos participará del reino de Dios. Y algunos de ustedes eran así. Pero Dios les perdonó esos pecados, los limpió y los hizo parte de su pueblo. Todo esto fue posible por el poder del Señor Jesucristo y del Espíritu de nuestro Dios. 1a Corintios 6.9-11 TLA (énfasis mío)  Lo que nos recuerda que los cristianos no somos ni superiores ni mejores que el resto del mundo, pues todos pecamos como los demás.  Al respecto, Pablo les dejó bien claro a los cristianos de su tiempo:  Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Efesios 2.8-9 NTV

Para quienes se escandalizan con el homosexualismo como si fuese la peor abominación, nótese que en la misma categoría están los promiscuos, los idólatras, los que engañan a sus cónyuges, los que roban, los codiciosos, los tomadores, los chismosos y los deshonestos.  Aún tomando en cuenta que esta lista no es exhaustiva, habemos muchos que no podremos negar habernos identificado con algunos de estos grupos y no podemos "lanzar la primer piedra" (cf. Juan 8.7).

Veamos ahora cómo se tiende a aplicar la tolerancia al Cristianismo.

El rechazo al Cristianismo en la cultura actual

Hoy día, uno de los peores calificativos que se considera que se puede recibir es el de "intolerante" y, como dijimos al principio, se ha empleado para minar la imagen y credibilidad del Cristianismo y sus seguidores.  En esa línea, se ha distorsionado la virtud de la tolerancia al grado de que, hablando de creencias religiosas, todas se supone que deben ser relativas, por ende todas pueden ser válidas.  Así pues, la fórmula para no ser calificado como "intolerante" es aceptar que no hay verdad absoluta, y asumir que la verdad que cada uno quiera creer es tan válida como la de cualquiera (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta).

Como resultado de esto, paradójicamente ahora hay cada vez más un rechazo insidioso a expresiones de la fe cristiana.  Esto es muy manifiesto en los Estados Unidos, la nación que es la punta de lanza de las tendencias mundiales.  Ahí, donde cerca del 70% de la población se identifica como cristiana (aunque muchos realmente no lo son), la práctica abierta del Cristianismo (leer o citar la Biblia, orar en el nombre de Dios, tener participaciones en iglesias, exteriorizar creencias ahora opuestas al gobierno, etc. - ya no digamos hacer proselitismo), ha llegado a ser prohibida en muchos espacios (oficinas de gobierno, ejército, varias empresas, muchas universidades, escuelas públicas, etc. - cada semana hay diversas notas periodísticas sobre esto que pueden leerse en medios de noticias americanos).  Esto empieza a imitarse en Europa y, a través de las redes sociales, permea en el resto del mundo.  Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado. No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno. Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios. 2a Timoteo 3.2-4 NTV

Por otro lado, un factor innegable de este fenómeno tiene que ver con lo siguiente:

Las prácticas de ciertos cristianos o "cristianos"


Desgraciadamente, hay muchos cristianos con falsas doctrinas, que son dominados por amargura y resentimiento, o que de plano sólo se hacen llamar "cristianos", pues creen y practican algo muy diferente al Cristianismo, y que son soberbios y profesan odio contra los que desprecian.  Ejemplos de ello fueron la Santa Inquisición católica; los afrikáners que justificaban su racismo con infundios supuestamente extraídos de la Biblia; el Ku Kux Klan que hace otro tanto; muchos que odian a los judíos y ahora a los musulmanes; los que se creen "más santos que tú"; varios fanáticos locos que pretenden darle soporte en la Biblia a crímenes que cometen; y simplemente mucha gente que, lejos de practicar el amor que predicó Jesús, buscan fundamentar sus odios y un falso sentido de superioridad.  Dirán que aman y respetan a Dios, pero con su conducta demostrarán lo contrario. No te hagas amigo de esa clase de gente, ... 2a Timoteo 2.5 TLA

Quienes buscan darle un mal nombre al Cristianismo explotan todo esto y le dan gran difusión, así como a los pederastas que hay entre los sacerdotes católicos, y a los charlatanes que hay entre los predicadores evangélicos, los cuales muy posiblemente ni siquiera son realmente cristianos.  Y no es que deban ocultarse las malas prácticas ni las manzanas podridas, los cristianos debemos ser los primeros en denunciarlas, pero hay que saber diferenciar al verdadero Cristianismo de eso.

Conclusión


Si hemos de ser tildados de intolerantes por tener convicciones en nuestra fe en la Palabra, y predicar las buenas nuevas, que así sea.  Por otro lado, esa misma fe implica hacer la voluntad de Dios y eso significa practicar la tolerancia al no pretender imponer nuestra fe, ni manifestar odio ni soberbia, sino amor y humildad.  Si hacemos esto, Dios está con nosotros y que venga lo que venga.

Los saluda su amigo el Biblioguero.

_

domingo, 6 de diciembre de 2015

¿Somos intolerantes los cristianos? - Parte 1


En un mundo que está cada vez más abierto a nuevas formas de pensar y de vivir, frecuentemente se nos caracteriza a los cristianos como intolerantes; es decir, que no aceptamos lo que no coincide con nuestras creencias, que no las soportamos o que hasta odiamos a los que difieren de nosotros.  Aunque no podemos decir que es un fenómeno nuevo, sí es uno que es cada vez más recurrente en los medios, ya sea en artículos periodísticos (impresos o en línea), o en caracterizaciones (o caricaturizaciones) de personajes en la televisión o en el cine.

Esta pregunta no la responderemos refiriéndonos a los cristianos en sus múltiples conductas como personas, que como tales, encontraremos desde gente admirable y ejemplar, hasta hipócritas y despreciables, entre los cuales muchos realmente no son cristianos.  A propósito de esto, recordemos que el mismo Jesús advirtió:  »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. ... Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” Mateo 7.21,23 NVI

Así pues, la responderemos respecto del Cristianismo como doctrina, ya que éste debe ser el sustento que nos lleve a comportarnos como cristianos y, como siempre, desde el punto de vista bíblico según la vocación de este 'blog'.

Qué dicen de la intolerancia de los cristianos


A continuación, relaciono varias acusaciones, reclamos o cuestionamientos de intolerancia que nos hacen a los cristianos, insistiendo que nos enfocaremos a lo relativo a la doctrina del Cristianismo.
  1. Creer que sólo nuestra religión es válida.
  2. Creer que Dios nos da su revelación directa sólo en la Biblia.
  3. Creer que la Biblia está sobre la ciencia.
  4. Creer que si no creemos en Jesús nos perderemos.
  5. Creer que abortar a un embrión o feto humano es asesinato.
  6. Creer que la mujer es inferior al hombre.
  7. Creer que el homosexualismo es un pecado.
  8. Creer que todo lo que es placentero debe ser prohibido.
  9. Creer que tenemos derecho a juzgar a los demás.
  10. Creer que somos superiores a los demás.
En aras de procurar que esta lista sea suficientemente amplia y contenga lo más importante, he incluido muchos temas que difieren en forma importante en cómo tratarlos, principalmente en si lo que sostienen es válido o no.  Los numeré pues mencionaré muy brevemente algunos de ellos (hacerlo de cada uno y en forma amplia rebasa a esta entrada, pero lo hago sobre varios en las siguientes entradas:  ver para 1 Relativismo espiritual o verdad absoluta
; ver para 2 serie Porqué es creíble la Biblia; ver para 3 El dilema de la fe vs. la razón, serie Creación o Evolución y Dios no es necesario, según Stephen Hawking; ver para 4 serie El Plan de Salvación y El destino de los no creyentes; ver para 7 Qué dice la Biblia sobre el homosexualismo; ver para 10 la segunda parte de esta entrada; algunos otros temas los procuraré desarrollar en nuevas entradas).

Qué es intolerancia


La intolerancia es la falta de habilidad o voluntad de tolerar algo.  El término se emplea también para asuntos fisiológicos, lo cual no es nuestro tema.  En el caso específico que nos ocupa, es que no se quiere tolerar algo diferente a nuestras creencias.

¿Y qué es tolerar?  Siguiendo con nuestro enfoque, una definición amplia abarca lo siguiente:  La disposición de aceptar una creencia; la simpatía o indulgencia a ella; el acto de permitirla.

Antes de seguir tratando sobre la intolerancia, vale la pena que también tengamos en cuenta diversas acciones que podemos asociar a la tolerancia e intolerancia, y que se alejan o acercan a éstas desde extremos opuestos.  Así pues, propongo el siguiente espectro:
  • Amar
  • Admirar
  • Respetar
  • Permitir
  • Alentar
  • Aceptar
  • Reconocer
  • Tolerar
  • No tolerar
  • No Reconocer
  • Rechazar
  • Desalentar
  • Prohibir
  • Burlarse
  • Despreciar
  • Odiar
Vemos que relativo a la tolerancia y a la intolerancia hay una muy amplia gama en ambos extremos en la forma en la que podamos tratar algo, y el haberla mostrado nos ayudará a entender mejor este tema.

¿Somos intolerantes?

¿Queremos los cristianos aceptar creencias diferentes a las nuestras?  ¿Creemos que las demás creencias tienen un valor equivalente o semejante, como caminos diferentes pero con un mismo destino?  ¿Creemos que son verdaderas? (tema 1)  A un seguidor dudoso, a su discípulo Tomás, "Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" Juan 14.6 RV60 (énfasis mío)  Y el apóstol Pedro, habiendo sido aprehendido y siendo cuestionado ante "los gobernantes, los ancianos, los escribas, y el sumo sacerdote" (cf. Hechos 4.5) reiteró de "este Jesús" (cf. Hechos 4.11) que:  "En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.» Hechos 4.12 RV60 (énfasis mío)  "Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado." Juan 17.3 RV60 (énfasis mío) ... según Jesús mismo lo declaró al Padre.

Así pues, aunque podríamos extendernos mucho más, por lo menos a la luz de estos pasajes vemos que la respuesta a las preguntas anteriores es un claro y rotundo NO, por lo que definitivamente podríamos considerarnos como intolerantes.  ¿Porqué?  Porque Dios no tolera que se crea en otro dios sino en Él.  Su primer mandamiento es claro:  »No tengas otros dioses además de mí. Éxodo 20.3 NVI  Y respecto a lo que Él nos revela, Pablo dijo:  Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, quede bajo maldición. Gálatas 1.8 RVC  No hay pues, cabida para creer que lo que cada quien considere válido está necesariamente bien (ver entrada Relativismo espiritual o verdad absoluta).  Por supuesto, tenemos el libre albedrío para hacerlo pero dependiendo de qué decidamos creer y practicar, podremos contar con la bendición de Dios o no.  Dios planteo:  En este día pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. Escojan, pues, la vida, para que vivan ustedes y sus descendientes; Deuteronomio 30.19 DHH
Entonces, ... Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. ... firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio ... Filipenses 1.27 NVI  Así, al mantener nuestras convicciones, SOMOS INTOLERANTES, por cuanto no reconocemos, ni aceptamos (en cuanto a acoger), ni alentamos que se crea que:  1) Todas las religiones son válidas.  2) Otros libros, además de la Biblia, revelen directamente la verdad de Dios.  Con todo lo que ello implica.

Ahora bien, habiendo establecido el espectro de Tolerancia/Intolerancia, hay que aclarar que tampoco debemos llegar al grado de prohibir, burlarnos, despreciar o hasta odiar a quienes sí crean en lo enunciado en cualquiera de los dos puntos anteriores; y esto nos lleva a ver ahora las cosas desde otro enfoque aparentemente contrario, lo cual estudiaremos en la segunda parte de esta entrada (¿Debemos ser tolerantes los cristianos? - (Parte 2)).

Los saluda su amigo el Biblioguero.

_

sábado, 31 de mayo de 2014

Temer a Dios, ¿bueno o malo?


Dentro de las muchas creencias modernas, se considera que temer a Dios es impensable.  Muchos se preguntan:  ¿Cómo es posible que a Dios, un ser tan perfecto, deba temérsele?  O, peor aún, ¡que pida que se le tema!

Lo que se piensa es que a Dios, en su infinito amor, no debe temérsele pues no habría razón para ello.  Él, siendo tan sabio y bondadoso, conocería nuestras limitaciones y, no importando qué hiciéramos o qué tan grandes fuesen nuestros pecados (o para decirlo más aceptablemente para algunos, nuestras fallas o errores), Él nos perdonaría todo.  Así mismo, menos aún podríamos pensar que Él nos pidiera que le temiéramos pues, ¿¡cómo nos podría pedir albergar una emoción tan mala y perjudicial que, idealmente, no debería tener cabida en nuestras vidas!?

Respondamos a lo anterior, como siempre, desde el punto de vista de la Biblia.

El sofisma de que el temor es necesariamente malo

Ciertamente, sentir temor no es grato.  Temer se define como la emoción desagradable que sentimos cuando creemos estar en peligro de sufrir algún daño.  La expectativa de sufrimiento nos causa desde inquietud, a preocupación, a angustia, a zozobra, a desesperación o hasta a pánico.  Todo lo anterior es, sin duda, bastante indeseable.

Pero también sabemos que el temor nos puede evitar sentir algo aún más indeseable:  El dolor, la pérdida o incluso hasta la muerte.

Podemos revisar un ejemplo que fácil nos viene a la mente:  El de la llama de fuego.  Tememos acercarnos al fuego para evitar sufrir el dolor de quemarnos, aunque sólo sea la yema del dedo.  Vemos claramente que el temor puede ser muy beneficioso, pues nos evita sufrir el dolor y el daño temidos que nos provocaría una quemadura.  Como este ejemplo, podemos imaginarnos incontables más con los que podemos concluir que el temor no es necesariamente malo, sino hasta saludable.  Así que ... El sabio conoce el miedo y se cuida del peligro, pero el tonto es atrevido y se pasa de confiado. Proverbios 14.16 TLA

Cuando el temor es malo


Por otro lado, Nicolás Maquiavelo, el célebre escritor y político italiano (ss.XV-XVI), escribió en su novela "El Príncipe" que era mejor ser temido que amado.  Es justo decir que también decía que lo ideal era ser ambas cosas, y que se debía ser temido sólo al grado de que no se fuere odiado también.  Pero el punto es que nos consta que muchos poderosos han llevado muy diligentemente a la práctica lo anterior, en formas tan extremas y crueles, que han acarreado un sufrimiento tanto injusto como grande para prácticamente todo del mundo y a lo largo de la historia.  Y es este temor el que no puede ser ni bueno ni saludable.  Por ello Dios advirtió:  Castigaré la malicia del mundo, los crímenes de todos los malvados; acabaré con el orgullo y la arrogancia, aplastaré la altanería del tirano. Isaías 13.11 BLPH

Y qué decir del terrorismo, cuya estrategia es sembrar el miedo extremo, el terror.  Sobre los que lo practican se dice:  Hay seis cosas, y hasta siete, que el Señor aborrece por completo: los ojos altaneros, la lengua mentirosa, las manos que asesinan a gente inocente, la mente que elabora planes perversos, los pies que corren ansiosos al mal, el testigo falso y mentiroso, y el que provoca peleas entre hermanos. Proverbios 6.16-19 DHH

Qué dice la Biblia sobre temer a Dios

El principio de la sabiduría es el temor del Señor ... Proverbios 9.10a RVC


La sabiduría no es meramente contar con un gran acerbo de conocimientos, ni tampoco tener un alto coeficiente de inteligencia, sino la capacidad de discernir qué es lo mejor en el sentido pleno y total de la expresión; tener buen juicio para pensar y decidir cómo actuar.  El libro de Proverbios habla extensamente sobre la sabiduría, nos exhorta a buscarla y nos provee con un extenso compendio de consejos prácticos; ahí y en otras partes de la Biblia, se nos dice que el principio de la verdadera sabiduría tiene que empezar con temer a Dios.  ... Y dijo al hombre: “El temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia”». Job 28.28 RV95

Además, para mayor claridad ... La maldad del impío me dice al corazón: «No hay temor de Dios delante de sus ojos». Salmos 36.1 RV95  Así que, el no temerlo, tiene semilla de maldad, pues tampoco nos haría apartarnos del mal.  Sin embargo, si queremos apartarnos del mal ... entonces sabrás lo que es temer al Señor, y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2.5 RVC

Dios no es un abuelo bonachón, es el Poderoso Creador de Todo

Hay muchos que malinterpretan que "Dios es amor" (cf. 1a Juan 4.8), suponiendo que siendo así, es de esperarse que todo lo vea tan amorosa y comprensivamente que, a final de cuentas, no hay pecado que Él no pueda perdonar.  Por un lado, casi es así, porque salvo el pecado imperdonable (cf. Mateo 12.31-32), Él tiene la disposición de perdonarnos todo.  Pero pretender que Él perdona así nada más como si fuera un abuelo bonachón, que de tan viejo y bueno, prácticamente raya en lo tonto, es lo que realmente sí es muy tonto.  Esa idea puede venir de una ilusión falaz de lo que es Dios, que parte de una noción rosa y simple; o de la conveniente expectativa de que "nos podemos salir con la nuestra" sin temer consecuencia alguna.

Dios, además de ser amoroso, tiene otros atributos.  Uno de ellos es que es justo, y así como es grande su amor, es también grande su justicia.  En esa justicia, Él dispuso la forma de perdonarnos a través de la redención que Jesús hizo de nosotros en la cruz y de que lo reconozcamos como nuestro Señor y Salvador.  Sobre esto, que es de vital importancia, trato ampliamente en la sección SALVACIÓN.  Por el momento, consideremos lo que se nos dice:  ¡Odien el mal! ¡Amen el bien! Asegúrense de que en los tribunales se haga justicia; Amos 5.15 DHH


Además, Dios es el Creador de Todo lo que Existe, y como tal es poderoso, muy, muy poderoso, en forma descomunal y, por ende, temible, muy temible.  No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. Mateo 10.28 RVC  Pues ... ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Hebreos 10.31 RVC

Sé que abundan quienes se rasgarán las vestiduras con estos pasajes, no queriendo creer que caer en manos de Dios sea tan tremendo.  Ciertamente, también está la contraparte, la extraordinaria bendición de estar con Él y que ... sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; Efesios 3.18 RVC  Pero volviendo al punto de tener que vérselas con Dios, ¿qué esperarían, que no deba temerse contravenir al Dios Poderoso Creador de Todo?

Hay, quienes creen que no hay a quien contravenir, Dentro de sí dicen los necios: «Dios no existe.» Salmos 14.1 RVC  También quienes alcanzan sólo a creer vagamente en un impreciso creador ausente de su creación, para quien no tenemos importancia (ver entrada ¿Es bueno el deísmo?).  Pero ... Más puede esperarse de quien reconoce que es tonto, que de un tonto que se cree muy sabio. Proverbios 26.12 TLA  Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio ... Hebreos 9.27 DHH ... para ejecutar juicio sobre la gente de este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por todos los insultos que hayan dicho contra él» Judas 15 NTV

Queda claro que así como podemos temer contrariar a nuestro padre, a nuestro jefe, a nuestras autoridades, cuánto más al Señor Todopoderoso Creador de Todo lo que Existe.  Así que no nos conviene pasarnos de confiados (cf. Proverbios 14.6), y mejor, consideremos que ... De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen. Lucas 1.50 NVI

Trascender el temor


Finalmente, hay, después de todo, una forma en la que podemos dejar atrás el temor.  Quien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.  Por nuestra parte, hemos conocido y hemos puesto nuestra confianza en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él. Nuestro amor alcanza su más alto nivel de perfección cuando, al compartir nosotros ya en este mundo la condición de Cristo, nos hace esperar confiados el día del juicio. Amor y temor, en efecto, son incompatibles; el auténtico amor elimina el temor, ya que el temor está en relación con el castigo, y el que teme es que aún no ha aprendido a amar perfectamente. 1a Juan 4.15-18 BLPH

Y como amar significa cumplir los mandamientos del Señor, vivan conforme al mandamiento del amor, tal como se les enseñó desde el principio. 2a Juan 6 BLPH  Que no haya pues, confusiones con conceptos de filosofías modernas, orientales o extrañas; esto es amar según la Palabra.

Quienes todavía no conozcan más del Señor, harán bien en empezar con tomarlo con toda seriedad temiéndolo, para que perfeccionándose en el amor de Cristo, superen todo temor.

Su amigo el Biblioguero.

_

domingo, 5 de enero de 2014

Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 2


Continuamos y terminamos este tema (viene de Pruebas, cómo superarlas según la Biblia - Parte 1).

Las pruebas de PERSECUCIÓN

Dentro de los males en los que está envuelto el mundo, está el combatir directamente a la fe en el Señor y en su Palabra, y a sus creyentes.  La cultura actual, imbuida intensamente al mundo desde los medios masivos de comunicación, transmite constantemente el mensaje de que la fe en la Biblia es obsoleta y arcaica; que los valores que ella nos comunica ya no son válidos; que ya poseemos un conocimiento superior de las cosas que nos hace supuestamente mejores; y que los creyentes somos mas bien estúpidos, intolerantes y hasta malvados.  Se inventan dogmas de fe que se contraponen con la Biblia para destruir su credibilidad (ver entradas Creación o Evolución); y con técnicas de repetición constante desde una gran variedad de frentes (películas, series de TV, pseudo-documentales, libros, revistas, etc.), nos hacen creer que son verdades incontrovertibles (ver entrada Dios no es necesario, según Stephen Hawking), lo que en realidad son sólo especulaciones o, de plano, meras fantasías.

Esto ocurre más patentemente en donde las grandes tendencias se gestan y se diseminan:  En los Estados Unidos de América.  Ahí, a pesar de una población tradicional y mayoritariamente cristiana, en aras de una supuesta justicia, se está proscribiendo el cristianismo de su cultura, de sus celebraciones, de sus escuelas y de sus instituciones.

A propósito de esto, es importante notar que nunca faltan creyentes o, muy importante, pseudo-creyentes, que son piedra de tropiezo, pues no recuerdan o toman en cuenta que ... En cuanto a nosotros, procuramos no dar a nadie motivos para desacreditar nuestro ministerio. 2a Corintios 6.3 BLPH  ... y que, aprovechando estos actos equivocados los que combaten a la fe, los explotan ampliamente para atacar a los creyentes.  Sin embargo, nada justifica el ataque al único y verdadero Dios y a su Palabra.  ¿De quién creen que se burlan? ¿Contra quién abren tanto la boca y alargan la lengua? ¿Acaso no son ustedes unos hijos rebeldes, una generación de mentirosos? Isaías 57.4 RVC

Así que ... Hermanos míos, no se extrañen si los que son del mundo los odian. 1a Juan 3.13 DHH  Por lo demás, todos los que aspiren a llevar una vida cristiana auténticamente piadosa, sufrirán persecución. 2a Timoteo 3.12 BLP  Pero Jesús dijo que ... Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.» Juan 16.33 RVC

Las pruebas de TENTACIONES

Éstas vienen de 3 frentes:

1) Nosotros mismos, esto es, nuestra carne o, si lo prefieren, nuestra naturaleza humana.  Que nunca se piense que vienen de Dios (cf. Santiago 1.13), pues ... Al contrario, cuando somos tentados, son nuestros propios deseos los que nos arrastran y dominan. Santiago 1.14 TLA  Para contrarrestar estos deseos, debemos hacer prevalecer y fortalecer nuestro Espíritu, el que Dios nos dio al salvarnos (cf. Tito 3.5), ... porque si ustedes viven en conformidad con la carne, morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán. Romanos 8.13 RVC  Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2a Timoteo 1.7 RVC

2) Las que vienen del mundo, de la cultura actual (que en realidad viene de muchos siglos atrás, sólo que cada vez su perversidad es más fuerte).  No quieran ustedes ser como los pecadores del mundo, ni tampoco hacer lo que ellos hacen. Quienes lo hacen, no aman a Dios el Padre. Las cosas que ofrece la gente del mundo no vienen de Dios, sino de los pecadores de este mundo. Y éstas son las cosas que el mundo nos ofrece: los malos deseos, la ambición de tener todo lo que vemos, y el orgullo de poseer muchas riquezas. Pero lo malo de este mundo, y de todo lo que ofrece, está por acabarse. En cambio, el que hace lo que Dios manda vive para siempre. 1a Juan 2.15-17 TLA  Así que ... Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro. 2a Timoteo 2.22 NTV

3) Las que el mismo Satanás nos pone, por lo que ... Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar. 1a Pedro 5.8-9 RVC  Ante ello ... Manténganse firmes contra él y sean fuertes en su fe. 1a Pedro 5.9a NTV  Esta última fuente puede ser peligrosamente ignorada por muchos, pues dudan de la misma existencia del diablo (ver entradas Qué dice la Biblia sobre el diablo).  Y sin embargo, al mismo tiempo, cada vez son más abiertamente manifiestas, e inocente o tontamente desplegadas (por decirlo amablemente) imágenes satánicas (efigies cornudas de Bafomet, pentagramas invertidos, cruces invertidas o imágenes santas desecradas), por muchos seguidores del movimiento 'dark' en la música y la moda.  Si bien, también hay cada vez más seguidores conscientes de estas doctrinas.  Todos ellos, que juguetean con elementos satánicos, harían bien en saber que ... ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo! Hebreos 10.31 RVC ... porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6.12 RV95

Además de atacar a incautos y a gente que se deja fascinar por Satanás, éste también está muy interesado en atacar a los creyentes y a la iglesia (entendida como la congregación de creyentes).  Si Satanás intentó tentar al mismo Jesús (cf. Mateo 4.1-11), nadie está exento.  Su propósito es dañar el testimonio o, de plano, destruir a los creyentes y a la iglesia.  »Si en esos días alguien les dice: “Miren, aquí está el Mesías”, o “allí está el Mesías”, no le crean. Porque vendrán falsos profetas y falsos mesías, y harán cosas tan maravillosas que engañarán a la gente. Si pueden, también engañarán a los que Dios ha llamado a seguirlo. Mateo 24.23-24 TLA  Hoy, más que nunca, proliferan  muy diversas creencias que pretenden basarse en la Palabra y sólo buscan alejar a las personas de verdaderamente conocerla y seguirla.  Porque llegará el día en que la gente no querrá escuchar la buena enseñanza. Al contrario, querrá oír enseñanzas diferentes. Por eso buscará maestros que le digan lo que quiere oír. La gente no escuchará la verdadera enseñanza, sino que prestará atención a toda clase de cuentos. 2a Timoteo 4.3-4 TLA

¿Cómo superar las pruebas?

• Lo primero que nos viene a nuestra mente es que debamos hacer lo que esté en nuestras manos, que puede implicar trabajo duro y hacer acopio de carácter.  Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.» Josué 1.9 DHH

Decidir y actuar sabiamente, para ir en el camino correcto y no meternos en más problemas.  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1.5 RV95  Pero la sabiduría que viene de lo alto ... pues ... es, ante todo, pura, y además pacífica, amable, benigna, llena de compasión y de buenos frutos, ecuánime y genuina. Santiago 3.17 RVC

• La Palabra es muy práctica, y este pasaje hay que tenerlo siempre en cuenta.  Nos hace conscientes que hay que aprovechar el día como podamos, pero una vez que llega a su fin, descansar y dormir bien; de nada sirve estar preocupándose por el día de mañana.  Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mateo 6.34 NVI

• En todo caso, que la angustia no nos venza en ningún momento.  Sepamos que realmente contamos con Él, así que ... Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1ª Pedro 5.7 NVI

... Y LO MÁS IMPORTANTE:

Los puntos anteriores infieren el papel de Dios claramente en los pasajes bíblicos incluidos.  Y como hay sabiduría en ellos, el seguirlos aún sin la presencia de Dios puede rendir buenos frutos.  ¿Quién puede negar que el trabajo duro, el acopio de carácter, actuar inteligentemente, ser práctico y tener la cabeza fría es mucho mejor que ser flojo y cobarde, ser consumido por preocupaciones y caer en la desesperación?  Pero recordemos que estamos hablando de pruebas que pueden superar nuestra capacidad, y Dios Nuestro Señor, NUNCA puede salir sobrando.


• Así pues, la clave de un verdadero éxito está en que Dios esté con nosotros; y para realmente contar con Él, debemos acercarnos a Jesús y recibirlo como Nuestro Señor y Salvador.  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. Mateo 11.28-30 RV60  (Ver sección SALVACIÓN).

• Vemos que con Él podemos descansar, pues ... En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Isaías 30.15b RV60

• Pero hay que saber que los tiempos perfectos son los de Dios, no los de cada quien, por lo que la Palabra nos dice ... Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido. Hebreos 10.36 NTV

• Y lo que promete Dios lo cumple, pues ... Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23.19 RV95

• Así que no nos abrumemos por la aparente imposibilidad de superar la prueba.  Nunca debemos pensar en problemas grandes y un dios chiquito, sino que Dios es grande y poderoso.  Mirándolos Jesús, les dijo: —Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Mateo 19.26 RV95

Conclusión:  ¿Qué esperar al final de una prueba?


• Que se cumple la voluntad de Dios. Para nuestra sorpresa, ésta puede ser diferente de nuestros deseos, sobre todo si muchas veces ni nosotros mismos sabemos lo que nos conviene.  Del mismo modo, y puesto que nuestra confianza en Dios es débil, el Espíritu Santo nos ayuda. Porque no sabemos cómo debemos orar a Dios, pero el Espíritu mismo ruega por nosotros, y lo hace de modo tan especial que no hay palabras para expresarlo. Y Dios, que conoce todos nuestros pensamientos, sabe lo que el Espíritu Santo quiere decir. Porque el Espíritu ruega a Dios por su pueblo especial, y sus ruegos van de acuerdo con lo que Dios quiere. Romanos 8.26-27 TLA

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Romanos 8.28 NVI  Esto es, cuál sea la voluntad de Dios, si somos sus hijos, será lo mejor para nosotros.

• En muchos casos, las pruebas nos pueden dar el regalo más grande:  Regresar a Dios.  Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra. Salmo 119.67 RV60

• Y finalmente, Dios nos da la victoria si lo seguimos.  Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Santiago 1.2-4 NTV

Que seamos victoriosos, desea su amigo el Biblioguero.

-